martes, 29 de diciembre de 2020

EL ANIO QUE NOS ROBÓ LOS SENTIDOS 2020

 El año que nos robó los sentidos y nos enseñó a mirar, por

Macarena Gálvez Herrer

"Cuando el ser humano pierde fisiológicamente alguno de sus sentidos, la plasticidad de nuestro cerebro intenta siempre una adaptación y compensación dentro de sus posibilidades. Quiero pensar que, de la misma manera, el 2020 nos ha puesto un reto por delante: entrenar nuestra capacidad de escuchar el silencio propio, de mirar para uno mismo, de darnos permiso para conectar con nuestra vulnerabilidad y a partir de ahí descubrir nuestra fortaleza. Nos ha mostrado las cosas que son verdaderamente prioritarias y las que no para que no lo olvidemos. Nos ha enseñado que nadie debe morir solo, que algunos mayores viven en residencias, pero no son internos ingresados en ellas sin libertades ni derechos; que una vez más, los niños nos han dado lecciones de adaptación y afrontamiento; que justo al lado tenemos a esas personas que pueden ser apoyo en las dificultades… Como sociedad, ha dejado al desnudo nuestros puntos de ruptura y que aquí no sirve el “nosotros” frente al “ellos”, porque de esto solo se sale con Ciencia y esfuerzos compartidos; que nuestro personal sanitario y de servicios han sido la muleta de una sociedad amputada, y que paliar y curar el sufrimiento que ha quedado como herida emocional en esos sectores se ha convertido en una obligación ética más allá de un derecho laboral."

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