ULISES Y LAS SIRENAS.
Mientras Ulises regresaba a Ítaca, Circe le advirtió de un peligro que encontraría durante el viaje: las Sirenas. Su canto era tan irresistible que los hombres que lo escuchaban quedaban fascinados y abandonaban su rumbo, sin conseguir regresar a sus hogares. TeseoPress
Pero Ulises quería escuchar aquel canto. Así que ideó una estrategia: ordenó a sus compañeros que se taparan los oídos con cera, mientras él permanecía sujeto al mástil del barco. Además, les indicó que no lo liberaran aunque él mismo se los pidiera cuando estuvieran pasando frente a las Sirenas. TeseoPress
Cuando la nave se acercó, las Sirenas comenzaron a cantar y llamaron a Ulises por su nombre. Le prometían conocimiento y le hablaban de las hazañas ocurridas durante la guerra de Troya. Ulises quedó completamente fascinado y quiso acercarse, pero sus compañeros siguieron remando y mantuvieron las órdenes que habían recibido. TeseoPress
Finalmente, la nave consiguió alejarse de la isla y Ulises sobrevivió al encuentro con las Sirenas.
Y ahí está lo más interesante del episodio:
Ulises no venció al canto de las Sirenas porque fuera incapaz de sentir su poder. Lo escuchó, quedó fascinado y aun así consiguió continuar su viaje gracias a las precauciones que había tomado antes de enfrentarse a la tentación.
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