martes, 21 de julio de 2026

Video de Santiago Carvajal

 Santiago Carvajal vuelve a Psicoimash para explicar cómo la respiración consciente puede ayudarnos a vivir en presencia, despertar nuestros dones y abrir la puerta al viaje astral. Además, comparte una práctica guiada para activar la energía, aquietar la mente y conectar con nuestra verdadera esencia.

Una conversación profunda sobre el DMT, la glándula pineal, el desdoblamiento astral y el recuerdo de quiénes somos realmente. Este contenido invita a la reflexión consciente y al crecimiento interior. Las ideas y experiencias compartidas se presentan para que cada persona las contemple desde su propio discernimiento. El propósito es educativo y orientado al desarrollo de la consciencia.

Un pequeño pez de hierro contra la anemia

  Un pequeño pez de hierro podría ayudar a combatir uno de los problemas de salud más comunes del planeta. El Dr. Christopher Charles desarrolló Lucky Iron Fish, un sencillo lingote con forma de pez diseñado para ofrecer una solución accesible a la deficiencia de hierro, una de las principales causas de anemia en millones de personas. Su funcionamiento es sorprendentemente simple: basta con colocarlo en una olla con agua, sopa o cualquier alimento líquido mientras hierve para que libere hierro bioactivo, el cual puede ser absorbido por el organismo sin alterar el sabor, el olor ni el color de la comida. La idea nació después de observar que, en muchas comunidades, los suplementos tradicionales resultaban demasiado costosos o difíciles de conseguir. Gracias a este invento reutilizable, una misma pieza puede utilizarse durante años, ofreciendo una alternativa económica y práctica para familias con recursos limitados. El objetivo del proyecto es ayudar a reducir la anemia por deficiencia de hierro, una condición que afecta a cerca de 2.000 millones de personas en todo el mundo y que puede provocar cansancio extremo, problemas de desarrollo infantil y complicaciones durante el embarazo. En ocasiones, las soluciones más grandes para la humanidad no siempre son las más complejas, sino las más simples e ingeniosas.

lunes, 20 de julio de 2026

CARTA A LA SELECCIÓN GANADORA

 

Las palabras del Rey

Venís cansados pero qué cansancio más rico, ¿verdad? 
Ha sido una odisea. El camino ha sido largo, con 48 equipos. Ha sido un triunfo épico. Regresáis magullados, pero con la alegría de traer la copa a casa. Armándoos de paciencia, sin desesperos, habéis sido fieles a vuestro estilo y sistema tan característico, habéis sido piña, equipo, solidarios, generosos. Lleváis ya para siempre esas dos estrellas que tanto brillan para España; sois un conjunto estelar y legendario.. Ya no es algo tan singular y único, pero siempre es extraordinario. España vuelve a ser gracias a vosotros campeona del mundo de Fútbol.
Le habéis sabido meter vuestra garra, vuestro aguante y vuestra audacia, y siempre con el aval de vuestra técnica, el control y dominio del campo, combinando cabeza y corazón. 
Aparte de otros títulos importantes, no pocos, dieciséis años después España vuelve a ser campeona del mundo de fútbol gracias a vosotros que apenas erais unos bebés en 2010, cuando España consiguió su primera estrella. Hoy somos los vigentes campeones y campeonas del mundo 2026 y 2023. No lo olvidemos.
Cuando habéis ganado, lo habéis hecho para toda España, ha sido un privilegio y un disfrute para los cuatro veros jugar la final y disfrutar del privilegio con vosotros de alzar la Copa y daros la bienvenida a España. Os queda mucha celebración pese al cansancio, pero lo vais a disfrutar. Os lo habéis ganado, enhorabuena”.

19.07.2026 Ayer ganó la calle. No sé si ayer ganó solo un Mundial.

 Ayer ganó la calle.

No sé si ayer ganó solo un Mundial.
Creo que ayer ganó una idea de país.
Horas antes del partido, Lamine Yamal compartió una fotografía de cuando era un niño. Solo una imagen y una frase: "Por ti y por la calle."
Y, de alguna manera, eso fue exactamente lo que ocurrió.
Ganó la España de la calle. La de los barrios. La diversa. La que mezcla acentos, colores de piel, historias y orígenes sin preguntarle a nadie de dónde viene para decidir si pertenece.
Ganó una generación que no necesita levantar la voz para hacerse respetar.
Lamine jugó un partido que tardaremos muchos años en olvidar. Cuando terminó, mientras a su alrededor había ruido, tensión y una trifulca, él se arrodilló para rezar. En silencio. Después buscó a Messi para abrazarlo mientras lloraba la derrota en el que probablemente haya sido su último Mundial.
Qué manera de ganar.
Con talento. Con humildad. Con respeto.
Y entonces apareció su hermano pequeño corriendo por el césped para abrazarlo.
Esa imagen lo explica todo.
Ayer, por encima de cualquier otra cosa, venció la ternura.
Y también venció el fútbol.
A veces olvidamos que el deporte también construye relatos. Que una selección nacional no solo levanta trofeos: también proyecta una imagen del país que somos o, quizá más importante, del país que aspiramos a ser.
Y estos chavales nos han regalado un capital simbólico de un valor inmenso. Han hecho visible una España que siempre ha existido, pero que demasiadas veces ha quedado fuera del relato. La España diversa, mestiza, trabajadora, orgullosa de sus barrios; la que cuida, la que comparte y la que entiende que la convivencia también se construye desde el respeto.
Qué privilegio haber visto jugar a esta selección. No recuerdo otra que haya entendido este deporte de una manera tan hermosa. Argentina nunca encontró la forma de entrar en el partido. Ni las provocaciones, ni la dureza del rival, ni las decisiones arbitrales consiguieron sacar a estos chavales de su camino. Siguieron haciendo lo único que saben hacer: jugar. Y jugar de maravilla.
Hace unos días Lamine dijo que esta selección era un ejemplo de integridad.
Tenía razón.
Porque la integridad no consiste solo en respetar las reglas del juego. También consiste en no dejar que el odio, la violencia o el ruido marquen quién eres.
Ayer ganó La Roja.
Pero también ganó una España que no siempre ocupa los titulares. La que cuida. La que comparte. La que respeta. La que abraza. La que entiende que la diversidad no es una amenaza, sino su mayor fortaleza.
Porque, al final, ayer no ganó solo un Mundial.
Ganó la España de la calle.
La que juega bonito.
La que abraza antes que empuja.
La que respeta antes que humilla.
La que cuida antes que excluye.
La que entiende que la diversidad no es una amenaza, sino una fortaleza.
No nos han regalado solo un Mundial.
Nos han regalado un relato de país.
Quizá por eso emocionó tanto aquella fotografía de un niño que escribió: "Por ti y por la calle".
Porque ayer, de verdad, ganó la calle.
Y ahora nos toca estar a la altura del país que estos chavales nos han ayudado a imaginar.

sábado, 18 de julio de 2026

La historia de los pétalos de Lipa trasciende lo convencional.

 La historia de los pétalos de Lipa trasciende lo convencional.

En pleno siglo XX, científicos y fieles se toparon con un misterio botánico: imágenes religiosas detalladas que aparecían de forma espontánea en pétalos de rosa frescos.
Sin signos de manipulación humana o técnicas de impresión conocidas, estos objetos se convirtieron en símbolos de una conexión profunda con lo divino.
"Muchos de los que los estudiaron concluyeron que no pudieron ser hechos por el hombre", reflejan las crónicas del evento.
Más allá de los debates institucionales, el impacto espiritual en el mundo sigue vigente, invitando a una reflexión sobre la belleza y el misterio cotidiano.

Cuento Budista sobre la conciencia tranquila.

 Cuento Budista sobre la conciencia tranquila.

" Un día un maestro dijo a sus discípulos:
--Soy pobre y débil, pero vosotros tenéis la fuerza de la juventud, y yo os enseño. Por lo tanto, es vuestro deber reunir el dinero que necesito para vivir».
Sus discípulos le preguntaron:
―Maestro, ¿cómo podemos hacer lo que pide de nosotros? Las gentes de esta ciudad son tan poco generosas que nuestro ruego sería inútil.
―Hijos míos –les contestó el maestro–, existe una forma de conseguir dinero, no pidiéndolo, sino cogiéndolo. En este caso, robar no sería pecado, ya que merecemos más que otros el dinero. Yo lo haría, pero me temo que soy demasiado viejo y débil.
―Nosotros somos jóvenes –dijo uno de los aprendices– y podemos hacerlo. No hay nada que no hiciéramos por usted, querido maestro. Tan sólo tiene que indicarnos cómo hacerlo y nosotros cumpliremos nuestro voto de obediencia.
―Sois jóvenes y es sencillo para vosotros, que sois varios, apropiaros de la bolsa de algún hombre rico. Así debéis hacerlo: escoged algún lugar tranquilo, aseguraos de que nadie os vea, y luego agarrad a un transeúnte y tomad su dinero. Eso sí, no lo lastiméis.
Todos los discípulos partieron a cumplir lo ordenado, pero se pararon al ver que uno permanecía quieto, callado.
El maestro miró a ese joven discípulo y dijo:
―Mis otros discípulos son valientes y desean demostrarme su amor. A ti, en cambio, poco te preocupa que tu maestro sufra.
―Perdóneme, maestro –contestó–, pero el plan que usted ha trazado me parece irrealizable. Este es el motivo de mi silencio.
―¿Por qué es irrealizable?
―Porque no existe tal lugar en el que nadie nos vea. Aun estando yo solo, mi Yo me ve. Antes cogería un plato e iría a mendigar que permitir que mi Yo me vea robando.
Tras oír estas palabras, el rostro del maestro se iluminó de gozo. Abrazó al joven y le dijo: «Me doy por dichoso si uno solo de mis discípulos ha comprendido mis palabras».
Sus otros aprendices, al entender que su maestro les había puesto a prueba, bajaron la cabeza avergonzados. Y desde aquel día, siempre que un pensamiento indigno acudía a sus mentes, lo deshacían recordando las palabras de su compañero: «MI YO ME VE»

Honro tu rareza, porque es el reflejo sublime de toda tu bendita autenticidad.

 Honro tu rareza, porque es el reflejo sublime de toda tu bendita autenticidad.

Agradezco tu rebeldía, porque es el espejo interno de tu coherencia en el pensar, en el hacer y en el ser.
Bendigo tu existencia, porque eres tan único, especial, espacial y mágico, como pocos... aunque quizás como muchos.
Respeto tu silencio y soledad, que me hace intuir todo ese proceso profundo por el que vives hoy.
Creo en tu desapego, que sé que te hace libre y feliz, más allá de todo y más allá de mí.
Y amo tu locura, porque me hace ver que el mundo tiene muchas otras formas, de las que uno, en algún momento desconoce.

FRASE DEL DÍA

Y si necesitas alas, te las haces,
y si necesitas más fuerza, la provocas,
y si se trata de rehacerte, lo puedes hacer....
jamás, por ningún motivo dudes de tu capacidad de
transformación.

ACTIVAR EL NERVIO VAGO

 EL NERVIO VAGO:

EL HILO SECRETO QUE CONECTA TU CEREBRO CON TU CALMA..
En lo profundo de tu cuerpo existe un cable maestro, invisible pero poderoso, que recorre desde tu cerebro hasta tus órganos más vitales. Se llama nervio vago, y aunque su nombre pueda sonar extraño, su impacto en tu bienestar es inmenso.
Este nervio —el décimo de los pares craneales— es como una autopista de doble vía entre tu mente y tu cuerpo. Regula el ritmo cardíaco, la digestión, la respiración, la inflamación, e incluso participa en procesos tan delicados como la deglución, el habla o el vómito. Es el mensajero del sistema parasimpático, esa parte del sistema nervioso que nos ayuda a relajarnos, sanar y restaurarnos.
Cuando el nervio vago está activo, tu cuerpo entra en “modo calma”. Baja la presión arterial, se regula el azúcar en sangre, mejora la digestión, y tu cerebro se siente seguro. Por eso, activarlo es como enviarle una señal a todo tu cuerpo de que está a salvo.
Y lo mejor es que puedes estimularlo de forma natural, sin pastillas, sin tecnología, solo con pequeñas acciones conscientes:
— Respirar profundo y lento, dejando que el abdomen se infle y se desinfle como una ola tranquila.
— Tararear, cantar, rezar en voz baja… las vibraciones que recorren tu garganta despiertan al vago.
— Salpicar agua fría en el rostro o aplicar una toalla fresca en el cuello.
— Meditar, agradecer, caminar despacio, acariciar a alguien que amas.
— Masajear con suavidad detrás de tus orejas o en el lateral del cuello.
— Y, sobre todo, conectar con calma y seguridad, con otros y contigo mismo.
Activar el nervio vago es un acto de amor propio. No se ve, pero se siente. Es una forma de decirle a tu cuerpo: “estás a salvo”.

viernes, 17 de julio de 2026

Historias maravillosas

 Tráeme, mijo, a mi Güero… Déjame despedirme de él. Pero no lo vayas a meter a la fuerza a la transportadora, háblarle con cariño. Él entiende todo.

El hijo asintió, tragándose el nudo en la gata, y fue a buscar al gato. El Güero —un gato viejo, casi ciego y con el pelo descolorido por los años— había sido el único compañero fiel de su padre enfermo durante sus últimos tiempos. Eran inseparables de día y de noche: dos seres cansados de la vida que se entendían sin decir una sola palabra.
Cuando el hijo regresó, el padre ya apenas podía moverse. Estaba acostado, aferrándose sin fuerzas con sus dedos temblorosos a la sábana. Sus labios se movían apenas perceptiblemente y su respiración parecía el roce de las hojas secas. Solo sus ojos, llenos de dolor y de un amor infinito, seguían buscando algo en este mundo.
El hijo acomodó con mucho cuidado al gato en la cama.
—Despídete de él, Güero… —dijo con la voz quebrada, acercando al gato a la almohada—. ¿Quieres que te enseñe dónde está mi papá?
Pero al Güero no había que enseñarle nada. Guiado por un instinto más fuerte que la vista, caminó con paso firme, estiró sus patitas y se hizo bolita justo al lado de la cara de su persona más querida.
—Güero… Mi Güero chulo… —alcanzó a suspirar el viejo casi sin voz.
El gato ciego frotaba su hociquito contra sus mejillas y sus labios, intentando cachar cada pizca del calor que todavía le quedaba. Y de sus ojitos, nublados por la edad, empezaron a rodar lágrimas de verdad.
Juntando sus últimas fuerzas, el padre levantó su mano temblorosa y la puso sobre el suave pelo color naranja. Sus dedos casi no se movían, pero el Güero sentía todo: el calor, el amor y la desesperación del último momento.
El hijo estaba ahí parado a un lado, y las lágrimas le corrían libremente por la cara. Nunca había visto algo que fuera al mismo tiempo tan desgarrador y tan lleno de luz.
—Gracias… por todo… —susurró el padre dando su último suspiro. Su mano se quedó quieta. Y el Güero se quedó ahí acostado, pegadito a él, como si supiera que si se quitaba en ese momento, su dueño se iría para siempre.
Un silencio total inundó la recámara. Solo de vez en cuando se escuchaba un ronroneo bajito —como si el gato intentara con su propia voz retener la vida, rogarle que se quedara—.
El hijo se sentó en la orilla de la cama y cubrió la mano delgada y ya fría de su padre con la suya.
—Papá… —le llamó despacito—. Aquí estamos. No estás solo…
El Güero ni se movió. Se quedó congelado, como si su pequeño corazón también se hubiera partido en dos. Luego levantó la cabeza y soltó un maullido débil —corto, triste, casi humano—. Como un llamado. Como un ruego para que regresara.
El hijo miraba cómo el Güero volvía a acurrucarse contra su cara, le lamía con cuidado los párpados cerrados y se hacía bolita otra vez, abrazando a su dueño con todo su cuerpecito. Como si quisiera absorber todo ese frío que ya era imposible de detener.
Los minutos se convirtieron en horas; nadie las contaba. El tiempo parecía haberse detenido.
Más tarde, el hijo contaría que esa noche entendió una cosa: existe un amor tan puro y tan real que ningún idioma del mundo podrá encontrar las palabras para explicarlo.
Al amanecer, el Güero seguía ahí. No se movió. No dejó su puesto, cuidando el último descanso de su dueño.
Y solo cuando el hijo, hecho un mar de lágrimas, tomó al gato en sus brazos y lo apretó contra su pecho, el Güero soltó un suspiro bajito, escondió su hociquito en su mano… y ya no se movió más. Había cumplido su misión. Hasta el final.

Eliminatorias Mundialistas USA-Canadá-México 2026 sobre Argentina!!!!

 Eliminatorias Mundialistas USA-Canadá-México 2026

Polémicos comentarios del periodista inglés TOM HARWOOD 🏴󠁧󠁢󠁥󠁮󠁧󠁿 luego de la derrota de Inglaterra 🏴󠁧󠁢󠁥󠁮󠁧󠁿 con Argentina 🇦🇷:
“¿Supongo que podemos dejar que los argentinos festejen un rato? ¿No? De cualquier manera, la historia no cambiará.
Cuando tienes una tasa de desempleo juvenil tan alta como ellos, cuando has tenido una inflación de tres dígitos y has atravesado tantas dificultades, está bien que festejen. El fútbol es lo único que tienen.
Me gusta pensar que en nuestras vidas hay otras cosas que nos hacen felices: tengo un empleo, puedo pagar unas buenas vacaciones. Veo los desfiles que hicieron después de ganarle a Inglaterra y realmente me alegro; me alegro de que esa gente tenga algo para ser feliz.
Por supuesto que pueden llenar las calles para festejar, porque nadie tiene trabajo y todos tienen tiempo de estar afuera celebrando.
Literalmente, lo único que tienen en sus vidas es el fútbol