TRÉBOL DE 3 Y DE 4 HOJAS
En el esoterismo y el simbolismo antiguo, el trébol representa la manifestación espiritual, el equilibrio y la conexión con las dimensiones superiores. Sus tres hojas, unidas en un solo tallo, encarnan los principios trinitarios universales: cuerpo, mente y espíritu. En el ocultismo, el número tres es el número de la creación, el nacimiento, la vida y la muerte. Las tres hojas también representan el pasado, el presente y el futuro. Para los druidas, el trébol era un poderoso talismán protector capaz de alejar a los espíritus malignos, purificar el aura y repeler las energías negativas. Históricamente, el cristianismo adoptó el simbolismo pagano, como cuando San Patricio utilizó el trébol para explicar el concepto de la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo). La rareza de la cuarta hoja rompe el equilibrio perfecto de tres, trayendo buena suerte. Cada hoja representa una virtud: fe (la primera), esperanza (la segunda), amor (la tercera) y suerte (la cuarta). Estas virtudes se convierten también en los 4 puntos cardinales, el espacio donde se mueve el alma y, en consecuencia, también en los 4 elementos clásicos (Fuego, Agua, Aire, Tierra).