martes, 22 de septiembre de 2026

El 22 de septiembre, recordamos el TRANSITO DE FADER PIO:

 El 22 de septiembre, recordamos el TRANSITO DE FADER PIO:

Alrededor de las 9 p.m. del 22 de septiembre de 1968, cuando el Padre Mariano ya se había alejado del número de celda 4 y yo entré, el Padre Pio me llamó a su habitación a través del intercom: estaba acostado de lado, de su lado derecho.
Me pidió solo el tiempo marcado por la alarma programada para la Santa Misa. A la una, le pedí que me dejara levantarme. En la silla, respiraba mejor.
A la una, solía ser las dos o tres veces la hora en que se levantaba para prepararse para la Santa Misa, y antes de sentarse en la silla de brazo, daba cuatro pasos por el pasillo.
Esa noche, me di cuenta con gran asombro que caminaba recto y con energía como un joven, tanto que no había necesidad de apoyarlo.
Cuando llegó a la puerta de su celda, dijo: "Vamos a tomar un poco de descanso en la terraza."
Lo seguí, sosteniendo su mano debajo de su brazo; él mismo encendió la vela y se acercó al sillón, se sentó y miró alrededor del terrazo, curioso: parecía que con sus ojos estaba buscando algo. Después de cinco minutos, quería regresar a la celda.
Intenté levantarlo, pero me dijo: "No puedo hacerlo". De hecho, se había vuelto más pesado. "Padre Espiritual, no te preocupes", le dije con entusiasmo, y inmediatamente tomé la silla de ruedas que estaba a dos pasos de distancia. Por los codos, lo levanté del suelo y lo puse en la silla.
Él mismo levantó sus pies del suelo y se apoyó en el borde de la silla.
Mientras tanto, el médico Sala estaba llegando, Mario Pennelli, el sobrino de Padre Pio, el Director de la Casa Sollievo, y el Dr. Giovanni Scarale; mientras que el padre Guardiano, el padre Mariano y otros hermanos ya habían llegado desde mí.
Mientras los médicos daban oxígeno primero con la tuba y luego con la máscara, el padre Paolo de San Giovanni Rotondo administró el Sacramento de los Enfermos al padre espiritual y los otros hermanos se ajojaron alrededor de él y oraron. A las 2:30, bajó su cabeza suavemente sobre su pecho: había fallecido.
Padre Pellegrino Funicelli, cappuccino

lunes, 21 de septiembre de 2026

PADRE PÍO EN SAN GIOVANNI ROTONDO Y SU VELA

 Hay una tradición simple que, en la noche dedicada a la memoria de Padre Pio, se vuelve a encender en San Giovanni Rotondo: la vela.

🕯️
Una pequeña llama, frágil y silenciosa, que en la oscuridad se convierte en un gesto de fe, memoria y gratitud.
Han pasado 58 años desde esa noche el 23 de septiembre de 1968, cuando Padre Pio dejó esta vida terrenal. Sin embargo, para millones de personas, su presencia nunca se ha apagado. Ha permanecido en oraciones, recuerdos, familias y esa devoción que ha alcanzado cada rincón del mundo desde San Giovanni Rotondo.
Para nosotros, los habitantes de Sangiovanni, la vela es mucho más que una tradición: es la forma de mantener una memoria viva y transmitirla a los más jóvenes. Es el hilo de luz que conecta a los abuelos, padres y niños, porque ciertos testimonios no pertenecen solo al pasado: siguen viviendo a través de los diarios gestos.
Y así, en esa noche, una pequeña llama se convierte en mucho más:
Una luz para aquellos que sufren.
Una luz para aquellos que esperan.
Una luz para aquellos que ya no están aquí.
Una luz para aquellos que buscan consuelo.
Pensando que, en el mismo instante, en todas partes del mundo, otras personas encienden una vela pronunciando el nombre de Padre Pio, nos hace entender la fuerza de los símbolos. Diferentes casas, diferentes idiomas, diferentes historias, pero unidos por el mismo sentimiento idéntico.
Por esta razón, en la noche de la conmemoración, encendemos nuestra vela. Háganlo con simplicidad, en silencio o en nuestros pueblos, enseñando a nuestros hijos el significado de esa llama.
Porque Padre Pio ha dejado la tierra, pero su memoria sigue en nuestros corazones. Y cuando una luz se enciende en la oscuridad, sin importar cuán pequeña sea, nos recuerda que la esperanza nunca muere.
🕯️ De San Giovanni Rotondo al mundo entero: una pequeña llama para Padre Pio.
Padre Pio, 58 años después, su luz sigue con nosotros. ❤️ 🔥 Para siempre.

No confundas compañerismo con amistad.

 No confundas compañerismo con amistad.

Tus compañeros de trabajo no son necesariamente tus amigos. Y entenderlo no significa volverte una persona fría, desconfiada o distante; significa aprender a poner límites.
Puedes compartir horas, conversaciones, problemas y hasta momentos agradables con alguien, pero eso no significa que esa persona tenga las mismas intenciones contigo fuera de ese entorno.
A veces confundimos la cercanía con lealtad y terminamos contando cosas que jamás debimos contar, esperando comprensión de personas que solo compartían un espacio laboral con nosotros.
Sé amable, sé respetuoso, trabaja en equipo, pero aprende a distinguir entre quien trabaja contigo y quien realmente está contigo.

Queja colectiva y llamamiento contra el traslado de ------


Queja colectiva y llamamiento contra el traslado de ------

Asunto: Área residencial 3

Nos dirigimos hoy a ustedes como comunidad de residentes del Área Residencial 3 con una petición urgente y conjunta. Hemos sabido con gran pesar y profunda incomprensión que -------, hasta ahora un pilar fundamental de la atención y el cuidado en nuestra unidad, ha sido trasladada.

Actualmente viven en esta unidad 35 residentes, muchos de los cuales padecen demencia. Para las personas con demencia, las estructuras estables, las rutinas conocidas y, sobre todo, las personas de referencia constantes no son simplemente convenientes, sino una necesidad tanto médica como emocional.

La señora ------ ha construido durante años una relación de confianza excepcional con los residentes. Sabe desenvolverse de manera ejemplar con las conductas sensibles y, a menudo, difíciles de las personas con demencia. Ha proporcionado a las personas mayores la seguridad emocional que necesitan urgentemente en su vida cotidiana.

La retirada repentina de esta persona tan valorada ha alterado el ya de por sí delicado equilibrio de la unidad. Para las personas con demencia, un cambio de este tipo no supone simplemente un «cambio de personal», sino la pérdida de un punto de referencia fundamental, lo que ya está provocando una inquietud y un retraimiento perceptibles.

Somos conscientes de que la falta de personal cualificado y la planificación de los turnos suponen enormes desafíos para ustedes. Sin embargo, el traslado de una persona de referencia tan importante de una unidad con una proporción tan elevada de residentes con demencia repercute directamente en la salud psicológica de los residentes más vulnerables. No podemos ni queremos aceptar esta situación.

Por ello, como comunidad, les pedimos encarecidamente que reconsideren esta decisión teniendo en cuenta el objetivo de la atención y el cuidado, así como el bienestar de los 35 residentes, y que reincorporen a la señora ------- a nuestra Área Residencial.

La lista adjunta documenta la protesta de los residentes. Esperamos recibir de su parte una respuesta por escrito sobre esta situación a más tardar el 22.09.2026.

FAMILIA Y LAS DROGAS

 Durante casi ocho años visitó a su hijo en prisión. Y ni siquiera cuando él mismo luchaba contra el cáncer dejó de recordarle algo muy simple: “Sigues siendo mi hijo. Estoy contigo”

Para millones de personas, Michael Douglas es una leyenda de Hollywood, ganador del Óscar y protagonista de películas como Wall Street y Basic Instinct.
Pero detrás de los muros de una prisión federal no era una estrella.
Era simplemente un padre que temía perder a su hijo.
Su hijo mayor, Cameron Douglas, creció dentro de una de las familias más famosas de Hollywood: su padre era Michael Douglas y su abuelo, el legendario Kirk Douglas.
Parecía tenerlo todo.
Pero vivir bajo la sombra de dos apellidos tan grandes resultó estar muy lejos de ser un cuento de hadas.
Cameron comenzó a consumir drogas siendo adolescente. Lo que empezó como una experimentación terminó convirtiéndose en una grave adicción.
En 2009 fue arrestado en un caso relacionado con drogas.
Inicialmente fue condenado a cinco años de prisión. Sin embargo, volvió a tener problemas con drogas mientras estaba encarcelado y su condena aumentó considerablemente.
Parte de ese tiempo lo pasó en condiciones de aislamiento muy duras.
Y mientras Cameron atravesaba uno de los momentos más oscuros de su vida, Michael recibió otro golpe devastador.
En 2010 le diagnosticaron un cáncer en estadio IV. El tratamiento fue agotador: quimioterapia, radioterapia, debilidad extrema y pérdida de peso.
Aun así, siguió visitando a su hijo.
Una y otra vez.
Salas de visitas en prisión.
Cristales entre ambos.
Mesas de metal.
Unas horas de conversación y luego, otra vez, el camino de regreso a casa.
Michael no podía vivir la vida de Cameron por él.
No podía borrar la condena.
No podía vencer su adicción únicamente con amor o fuerza de voluntad.
Pero sí podía hacer una cosa:
no desaparecer.
Cameron recordaría más tarde:
“Mi familia nunca me dio la espalda. Estuvieron conmigo en cada etapa del camino”.
Y en algún momento, durante los años más duros de su encarcelamiento, algo empezó a cambiar dentro de él.
Comenzó a leer.
A escribir.
A entrenar.
A pensar en quién quería ser si algún día volvía a cruzar esas puertas hacia la libertad.
Entendió que podía pasar el resto de su vida culpando a las circunstancias, a la fama de su familia, a la adicción, al sistema o a sus propios errores.
O podía intentar empezar de nuevo.
Michael empezó a notar ese cambio en cada visita.
Y en lugar de grandes discursos, le transmitía una idea muy sencilla:
el trabajo más difícil tienes que hacerlo tú, pero no tienes que hacerlo solo.
En 2016, Cameron salió de prisión después de casi siete años tras las rejas.
Pero la verdadera libertad no comenzó en la puerta de la cárcel.
Había que recuperar la confianza.
Aprender a vivir sin drogas.
Reconstruir relaciones.
Convertirse de nuevo en alguien en quien los demás pudieran confiar.
Años después, Cameron describió así la relación con su padre:
“Se rompió mucha confianza… La reconstruimos mediante la constancia, la presencia y demostrando que podíamos ser personas fiables”.
Hoy Cameron Douglas es padre, actor y autor de un libro autobiográfico sobre su camino a través de la adicción y la prisión.
Y Michael Douglas, que también superó su grave batalla contra el cáncer, puede mirar hoy a su hijo no solo con el miedo que sintió durante aquellos años.
Sino también con orgullo por el hombre en el que logró convertirse.
Y quizás lo más poderoso de esta historia no sea Hollywood.
Ni la cárcel.
Ni los apellidos famosos.
Es algo mucho más sencillo.
Amar a alguien no significa justificar todo lo que hace.
A veces amar significa decir:
“Cometiste un error. Tienes que asumir sus consecuencias. Pero yo no voy a dejar de ser tu padre”.
Porque hay momentos en los que una persona no se salva gracias al dinero, al estatus ni siquiera a las palabras perfectas.
Se salva al saber que, después de todo lo ocurrido, todavía hay alguien que sigue apareciendo.
Una vez.
Y otra.
Y otra más.
Una segunda oportunidad no borra el pasado.

EL SAMPA: alimento para tiempos difíciles.

 

EL SAMPA: alimento para tiempos difíciles.
En los días del gran escape de las ciudades, cuando toque marchar por jornadas interminables, la diferencia entre resistir o caer estará en lo que lleve en su mochila.

La industria actual nos vende comodidad ultraprocesada, pero eso es comida, no alimento.
El Sampa es un alimento altamente energético. El consumo de una bolita de sampa es el equivalente a una de las tres comidas que normalmente consumimos en un día por lo tanto con la ingestión diaria de tres bolitas de sampa no se necesita consumir ningún otro alimento ya que ellas solas suministran al organismo la energía necesaria y suficiente para su desenvolvimiento funcional durante todo el día.
En tiempos normales el Sampa puede ser utilizado como elemento de limpieza del organismo y de descanso de los órganos digestivos tan maltratados por los malos hábitos alimenticios.
El Sampa es un alimento altamente energético. El consumo de una bolita de sampa es el equivalente a una de las tres comidas que normalmente consumimos en un día por lo tanto con la ingestión diaria de tres bolitas de sampa no se necesita consumir ningún otro alimento ya que ellas solas suministran al organismo la energía necesaria y suficiente para su desenvolvimiento funcional durante todo el día.
En tiempos normales el Sampa puede ser utilizado como elemento de limpieza del organismo y de descanso de los órganos digestivos tan maltratados por los malos hábitos alimenticios.
Igualmente cuando salimos a caminar o acampar y no es posible llevar muchas cosas, o no queremos cargar, estas bolitas nos proveen del alimento necesario, ocupando un mínimo espacio y siendo de mínimo peso, pero a su vez nos aporta toda la energía necesaria para una buena alimentación.
En tiempos difíciles el Sampa preparado y almacenado con antelación puede ser la única ancla de salvación frente a la escasez de alimentos o frente a la imposibilidad de consumir el que se consiga alrededor debido a su contaminación de naturaleza bien sea química, biológica o nuclear. Este alimento preparado en la forma debida, puede ser almacenado por muchos años y ser una reserva de alimento que cada vez aumentemos más. Debemos prepararlo preferiblemente de forma periódica para aumentar cada vez más nuestras reservas.
Si adquirimos este compromiso con la humanidad, estaremos preparados para cualquier evento en el que los alimentos escaseen. No solamente podemos favorecernos nosotros, sino a nuestra familia, vecinos y comunidad en general en caso de una catástrofe que impida la consecución de alimentos.
Estamos preparándonos para tiempos difíciles y esta es una muy buena forma de ayudar a la humanidad ante acontecimientos imprevistos que nos pongan en crisis.
Este alimento contiene todos los nutrientes necesarios para la alimentación de las personas. Dura almacenado hasta siete años.
ELABORACIÓN DEL SAMPA Los ingredientes requeridos para la elaboración del Sampa son 9:
1.- Frijoles rojos
2.- Garbanzos
3.- Lentejas
4.- Maíz seco
5.- Maní Natural
6.- Miel pura
7.- Plátano verde
8.- Soya en granos
9.- Trigo seco. (puede reemplazarse por Quinoa)
Con la medida básica 5 kilogramos, se sacan alrededor de 1.700 pelotitas (bolitas) de Sampa
Es importante que se respete la proporción de 1 a 1 entre todos los granos, es decir si se establece como medida básica. 1 kilogramo, deberá ser 1 kilo de frijoles, 1 de garbanzos y así sucesivamente para todos y cada uno de los componentes.
Si se toma como medida básica 3 kilogramos, deberá ser: 3 kilos de frijoles, 3 kilos de garbanzos, 3 kilos de lentejas y así para todos los ingredientes.
El plátano verde: Para obtener 1 kg útil de plátano hay que pelar 5 kg. De plátano verde por lo tanto si por ejemplo se establece como medida básica 5 kg, hay que pelar 5X5 igual 25 kg. De plátano verde para obtener la cantidad requerida, luego se corta en tajadas para poderlo tostar antes de molerlo.
La miel: Por lo general la miel es utilizada en porciones de 1 a 3 es decir, si se establece como medida básica 1 kilo, la cantidad de miel necesaria para amalgamar el Sampa es de 3 kilogramos; si se establece una medida básica de 5 kilos, la cantidad necesaria es de 5x3 15 kilos de miel pura: sin embargo en el momento de la preparación del Sampa se verá la cantidad exacta de miel a utilizar, ya que las pelotitas no deben quedar demasiado secas, porque podrían deshacerse enseguida, ni demasiado húmedas, ya que tardarían mucho tiempo en secarse o podrían deformarse o aplastarse en el momento de ser almacenadas.
PREPARACION:
Tostado: Todos los ingredientes serán tostados por separado, ya que cada uno contiene su grado de tostadura especifica. El plátano una vez cortado en tajadas puede ser secado al sol si es que se tiene la posibilidad de hacerlo, Si no, simplemente se le puede tostar en el horno para luego molerlo.
Molido: Se muelen los ingredientes por separado, ya que cada uno tiene su grado de dureza específica (el maíz es el más duro de moler) utilizando un molinillo manual.
(NO UTILIZAR MOLINO ELÉCTRICO)
Se recomienda no utilizar molinillos eléctricos de ningún tipo ya que al utilizar estos artefactos sé estaría privando a los ingredientes del cuerpo eléctrico o cuerpo energético, que también los vegetales poseen y que en ellos constituye en definitiva el elemento nutritivo principal para nosotros los humanos.
Mezcla: Al tener todos los granos y el plátano molidos se juntan todas las harinas dependiendo de la cantidad en uno, dos o más recipientes no de metal, sino de plástico, poniendo cuidado en tratar de hacer una mezcla lo más uniforme posible.
Amalgama: Al estar bien mezcladas todas las harinas se empieza a amalgamarlas (mezclarlas) gradualmente con la miel.
Sé ira amasando manualmente toda la mezcla hasta obtener la consistencia deseada.
Bolitas: Al tener toda la masa lista, bien amalgamada, ni muy seca ni muy húmeda, se hacen manualmente pequeñas bolitas del tamaño aproximado de una pelota de golf o de ping pong.
Secado: Al terminar de hacer las bolitas, se les dejará secar en un sitio a la sombra poniendo cuidado en cubrirlas con un paño o tela que impida que los insectos sobre todo moscas puedan depositar allí sus huevecillos, dañando así su trabajo de muchos esfuerzos.
Un buen secado se obtiene cuando las bolitas de Sampa tengan una consistencia no muy dura y presenten cierto grado de maleabilidad sin ser demasiado pegajosas.
Conservación: Una vez obteniendo un buen secado se pasa a la conservación. Se recomienda almacenar las bolitas de Sampa en recipientes de vidrio de boca ancha que además de asegurar una buena conservación natural, permiten un acceso fácil a la hora de ir por ellas, sin embargo también puede utilizarse un recipiente de plástico. Ambos tipos de receptáculos deben quedar cerrados herméticamente para que no haya aceleración en el proceso de deterioro de las bolitas al ser expuestas al aire.
Un Sampa bien preparado que haya tenido un buen secado, lejos de insectos y que haya sido bien almacenados, llega a conservarse perfectamente comestible por un lapso de 7 años y más aún en zonas secas.
Esta receta tiene muchos detractores sobre todos los comedores de carne y los nutricionistas formados por el sistema, pero es una receta antiquísima que perdura a través del tiempo y ha salvado del hambre a millones de personas.
Hay personas alejadas de esta civilización que viven saludables sólo con maiz o con papas andinas.
La necesidad es solo una ilusión fomentada por la matrix, a las almas simples con buen corazón y que repetan y aman a todos los seres, la madre naturaleza, en el debido momento le provee de lo necesario....porque TODO SE DA POR AÑADIDURA.
YA IREMOS DANDO OTRAS RECOMENDACIONES SOBRE LA CONSERVACIÓN DE ALIMENTOS, Todos pueden participar con soluciones naturales y sencillas y comentar sobre el tema.
GRACIAS!!!
Estelar
NUESTRA PATRIA ES EL INFINITO.