El plasma: un recurso esencial para miles de pacientes que sigue siendo un gran desconocido
SEMANA INTERNACIONAL DEL PLASMA
Menos de la mitad de los españoles desconoce que del plasma se obtienen medicamentos esenciales para tratar enfermedades raras, inmunológicas o neurológicas. La Semana Internacional del Plasma busca acercar esta realidad a la sociedad

Semana Internacional del Plasma
La mayoría de las personas ha oído hablar de los glóbulos rojos o de las plaquetas. Sin embargo, existe un componente de la sangre que sigue siendo un gran desconocido para buena parte de la sociedad: el plasma.
Coincidiendo con la Semana Internacional del Plasma, que se celebra del 5 al 9 de octubre, expertos y asociaciones de pacientes quieren poner el foco en la importancia de este recurso biológico, del que se obtienen medicamentos esenciales para miles de personas en todo el mundo.
El plasma representa aproximadamente el 55% del volumen total de la sangre y contiene proteínas fundamentales para el funcionamiento del organismo
El desconocimiento sigue siendo elevado. Según una encuesta de Grifols elaborada por Kantar, el 42% de los españoles desconoce que del plasma se obtienen medicamentos esenciales. Una realidad que contrasta con el papel que desempeña en la medicina actual y en el tratamiento de numerosas patologías.
El plasma representa aproximadamente el 55% del volumen total de la sangre y contiene proteínas fundamentales para el funcionamiento del organismo. Entre ellas se encuentran anticuerpos y factores de coagulación que permiten desarrollar tratamientos utilizados en inmunodeficiencias primarias, trastornos neurológicos, alteraciones de la coagulación, neuropatías autoinmunes como el síndrome de Guillain-Barré o la polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica (CIDP), y otras enfermedades raras.
Determinadas proteínas plasmáticas desempeñan un papel fundamental en situaciones agudas y de emergencia
Estos medicamentos tienen además aplicaciones en determinadas patologías hepáticas, afecciones respiratorias y enfermedades autoinmunes. Asimismo, determinadas proteínas plasmáticas desempeñan un papel fundamental en situaciones agudas y de emergencia, como grandes quemaduras, hemorragias graves, episodios de shock o determinadas complicaciones asociadas a intervenciones quirúrgicas complejas.
La encuesta también evidencia un limitado conocimiento de la plasmaféresis, el procedimiento utilizado específicamente para la obtención de plasma que permite separar este componente de la sangre y devolver al donante el resto de los elementos sanguíneos, como los glóbulos rojos y las plaquetas. Solo uno de cada dos españoles afirma conocer esta técnica, distinta de la donación convencional de sangre. La plasmaféresis es además un procedimiento eficiente para la obtención de plasma, ya que permite recoger volúmenes significativamente mayores en cada donación.
El plasma es un recurso estratégico que permite tratar enfermedades graves, crónicas y, en muchos casos, sin alternativa terapéutica”
“A pesar de que los medicamentos derivados del plasma son esenciales para miles de pacientes en todo el mundo, todavía existe un amplio desconocimiento sobre el papel que desempeña el plasma en la medicina moderna. La Semana Internacional del Plasma es una oportunidad para aumentar la concienciación sobre un recurso estratégico que permite tratar enfermedades graves, crónicas y, en muchos casos, sin alternativa terapéutica”, señala Eduardo Herrero, Executive Vice President Biopharma Industrial and Scientific Innovation de Grifols.
Para muchas personas, estos tratamientos forman parte de su vida cotidiana. En numerosos casos son terapias que se administran de forma recurrente durante años.
Más allá del plasma
La importancia de aumentar el conocimiento sobre el plasma va más allá del ámbito científico. También supone acercar a la sociedad la realidad de las enfermedades raras, muchas de ellas poco conocidas fuera del entorno sanitario. En España, se estima que más de tres millones de personas conviven con una enfermedad rara o están en búsqueda de diagnóstico.
En este contexto, las asociaciones de pacientes desempeñan un papel fundamental ofreciendo acompañamiento, información y visibilidad. Su labor contribuye a que realidades poco conocidas lleguen a la sociedad y favorece una mayor comprensión de los retos a los que se enfrentan quienes conviven con estas enfermedades.
La inmensa mayoría de la población desconoce que existe la posibilidad de donar plasma mediante plasmaféresis”
“El plasma es el líquido que corre por nuestras venas y una materia prima esencial para tratar numerosas enfermedades. España es líder mundial en trasplantes de órganos, pero sigue importando el 74% de las inmunoglobulinas que necesita, proteínas fundamentales para el funcionamiento del sistema inmunitario. A pesar del tímido avance registrado en la donación de plasma en los últimos años, la realidad es que la inmensa mayoría de la población desconoce que existe la posibilidad de donar plasma mediante plasmaféresis”, afirma Alejandra Pérez del Real, presidenta de Neuropatías Autoinmunes - GBS|CIDP España.
Conocer mejor el plasma es también comprender mejor la realidad de miles de personas que conviven con enfermedades complejas y poco visibles. Una realidad que, pese a su impacto en la salud y la calidad de vida de muchos pacientes, continúa siendo poco conocida para gran parte de la sociedad.
Una necesidad creciente
La demanda de medicamentos derivados del plasma mantiene una tendencia al alza en España. Según datos del Ministerio de Sanidad, el consumo hospitalario de inmunoglobulinas pasó de 6,2 millones de gramos en 2023 a 7,5 millones en 2025, lo que supone un incremento acumulado del 21% en apenas dos años.
Si se analiza la última década, la demanda de inmunoglobulinas ha aumentado un 114%, una evolución impulsada por factores como el envejecimiento de la población, la mejora en el diagnóstico de enfermedades inmunológicas y raras, la incorporación de nuevas indicaciones terapéuticas y el avance de la medicina personalizada.
Los expertos prevén que esta tendencia continúe en los próximos años, consolidando el papel de los medicamentos derivados del plasma en la atención de un número creciente de pacientes y reforzando la necesidad de seguir aumentando el conocimiento sobre un recurso que resulta fundamental para numerosos tratamientos.