EL TABACO
Muchos ven el humo
y creen que es costumbre.
Pero el tabaco
no nació para calmar.
Nació para decir la verdad.
Es hoja.
Es tierra.
Es fuego en el cuerpo.
Cuando se prende
no adorna.
Aprieta.
Te pone enfrente
lo que estás evitando.
No limpia por fuera.
Ordena por dentro.
Por eso se usa antes.
Antes de hablar.
Antes del círculo.
Antes de cualquier palabra.
Porque no basta con llegar.
Primero
hay que estar de frente.
Y no de frente con otros.
De frente contigo.
Porque el humo sube…
pero no todo lo que dices
es verdad.
Porque no todo el que fuma
está dispuesto
a sostener lo que ve.
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