Qué es el Agua Fluidificada?
El agua fluidificada es el alimento y el remedio más maravilloso que el Mundo Espiritual nos pudiera haber dado. En realidad, es simplemente agua corriente, de la canilla, que es modificada por la acción del pensamiento y la oración. Los Espíritus Superiores o Mensajeros Celestes usan el fluido universal divino (de lo que está compuesto todo lo que existe) para magnetizar el agua, convirtiéndola en remedio y alimento de todos los cuerpos del hombre, físico, periespiritual y espiritual. Tiene propiedades nutritivas, calmantes, reguladoras, armonizadoras, cicatrizantes, energizantes, etc.
Cada uno de nosotros recibe lo que necesita del agua. El Dr. Bezerra de Menezes nos dice respecto al agua fluidificada: “El agua, debido a su composición molecular, es un elemento que absorbe y condensa la bioenergía que le es suministrada. Cuando es magnetizada e ingerida, produce efectos orgánicos compatibles con el fluido de que es portadora.”
Una vez, el Dr. Bezerra se encontró con un pobre hombre que le pedía ayuda. Estaba enfermo al igual que su mujer y sus cinco hijos y no tenía trabajo. Bezerra no tenía nada para darle, ni una moneda. Entonces, lo abrazó muy fuerte y le dijo que era lo único que tenía para ofrecer. Agregó que cuando llegara a su casa le diese un abrazo como ese a sus seres queridos, que tomasen agua fluidificada y que le pidieran ayuda a Nuestra Señora. Tiempo después lo volvió a encontrar y se alegró mucho al saber que su remedio había dado resultado: todos se curaron esa misma noche y alguien le ofreció empleo, al día siguiente.
El alimento del amor fraternal vehiculado por el abrazo (pase espiritual) y el agua fluidificada había resuelto el grave problema. El sabio espíritu Emmanuel, a través de la psicografía de Chico Xavier nos dice: “Si deseas fortalecerte, encontrar la solución de tus necesidades físico-psíquico-emocional, de los problemas de salud y equilibrio, coloca un recipiente de agua cristalina delante de tus oraciones, espera y confía.
El rocío del Plano Divino magnetizará el líquido, con rayos de amor , en forma de bendiciones....” El agua tiene una composición particular que le permite ser influenciada por componentes agregados, como la oración y el pensamiento. Es interesante observar que esta verdad es comprobable, también a nivel científico. El Dr. Bernard Grad, de la Universidad de Montreal, comprobó que la tensión superficial, la conductividad, la acidez del agua y el espectro de absorción pueden ser modificados por la oración del pensamiento. Los ángulos de los enlaces de hidrógeno de las moléculas de agua se abren, cuando se le adiciona pensamiento positivo y sanador. Este incremento de los ángulos debilita la atracción normal que experimentan las moléculas de agua entre sí. Se origina, entonces, una disminución de la tensión superficial y un aumento de la solubilidad del agua estructurada. También se altera el espectro de absorción.
Las células de nuestro cuerpo, como verdaderos microcosmos, pueden leer la información del agua fluidificada y aceptarla como propia. Modificada el agua, por acción de los Médicos Espirituales, las células enfermas o alteradas, podrán modificarse también, convirtiéndose en unidades sanas, positivas y armónicas. Sabemos que nuestro cuerpo está formado por dos terceras partes de agua. Imagínense la potencia que tendrá la sanación espiritual a través del agua fluidificada, que va corriendo, llevando su nuevo mensaje de amor y perdón, enviado directamente desde el Mundo Espiritual. En el libro “En los dominios de la Mediumnidad”, Capítulo XII, André Luiz nos relata: “Después de la reunión mediúmnica, hecha la oración de cierre, es colocada una jarra de agua sobre la mesa. Aulus, guía espiritual, explica: “el agua recibirá los recursos magnéticos de alto valor para lograr el equilibrio psico-físico de los presentes. Por intermedio del agua fluidificada un precioso fin terapéutico puede ser realizado. Hay lesiones y deficiencias en el cuerpo espiritual que se reproducen en el orgánico, los que solo la influencia magnética consigue aliviar hasta tanto los interesados se dispongan a su propia cura”.
En el libro “La vida en el Mundo Espiritual”, Capítulos IX y X, André Luiz nos explica como los espíritus desencarnados elevados solo necesitan del alimento proveniente de la energía del agua y del aire. En sus palabras, la alimentación “fue reducida a la inhalación de principios vitales de la atmósfera, a través de la respiración y del agua, mezclada con elementos solares, eléctricos y magnéticos”. “Sabemos que el agua es uno de los más poderosos vehículos para los fluidos de cualquier naturaleza. Aquí (en la colonia), es usada como alimento y remedio... Algún día el hombre comprenderá el valor de este regalo del Señor. El agua, como fluido creador, absorbe, en cada hogar, las características mentales de sus moradores. No solo arrastra los residuos del cuerpo físico, sino también las expresiones de nuestra vida mental”.
Recordemos que el agua fluidificada fue usada desde siempre en la historia de la humanidad pero su uso como terapia sanadora espírita comenzó antes de que Kardec publicara en Francia el Libro de los Espíritus. En 1840 llegaron a Brasil dos homeópatas europeos: Bento Mure, francés y Vicente Martins, portugués, quienes comenzaron el arduo y criticado trabajo de curar gratuitamente y con ayuda de hojas, ramas, flores y elementos naturales.
Ellos fueron los primeros “pasistas”, ya que completaban los tratamientos con pases espirituales y con agua fluidificada. Vemos aquí los antecedentes del uso, en los Centros Espíritas, de los pases y del agua fluidificada, técnicas que se harían muy familiares, especialmente, gracias a la difusión que hicieron hombres como Sayão, Bezerra de Menezes, Sampaio, Chico Xavier y Divaldo Franco. Cada vez que bebamos un vaso de agua fluidificada paremos un minuto para pensar en la vida nueva que estamos recibiendo, el alimento divino y el remedio justo que necesitamos y agradezcamos al Mundo Espiritual por su amor y sabiduría.
Etel Shulte.
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