domingo, 21 de julio de 2019

Tótem TORTUGA: La Madre Tierra / Protección, paciencia.

Tótem TORTUGA: La Madre Tierra / Protección, paciencia.
La perseverancia del esfuerzo.
La paciencia de los viajes.
Protección del hogar.
Atributos Mágicos:

Paciencia, larga vida, la perseverancia.
Reduzca la velocidad, disfrutar más la vida.
Visualice la caparazón como un escudo espiritual para protegerse de los pensamientos negativos de los demás.
Aprender a relajarse y disfrutar de la vida.
El desarrollo de nuevas ideas. 

Psíquicamente está protegido (Protección Psíquica y Autoprotección).
Si estás preocupado por las acciones o las palabras de los demás, es el momento de ir dentro de ti mismo y respetar tus sentimientos. Si son atacados, es el momento de dar un chasquido de advertencia.
Ella no teme ataque alguno de los depredadores, porque ella sabe, que la armadura que recubre su caparazón la protegerá de cualquier amenaza (Confianza en sí mismo).

sábado, 20 de julio de 2019

LIBROS ROSACRUCISTAS

http://rosacruzkab.users5.50megs.com/luz_en_el_sendero.htm

*EL ARTE DE PEDIR AL UNIVERSO*

*EL ARTE DE PEDIR AL UNIVERSO*
No ruegues ¡agradece! Cada vez que pides algo, cualquier cosa que ello sea, y sin importar tu tono sosegado o de clamor, dejas entrever de alguna forma la idea: “¡Esto no lo tengo ahora! ¿”me lo otorga, por favor”?
Pero sin que tú lo adviertas y sin que sea tu intención, le marcas al Universo justamente tu carencia, y Él capta ese “no lo tengo” que esconde tu petición, y de forma presurosa más lo pone en evidencia.
En cambio, cuando agradeces, “creas” eso que agradeces, porque ya das por sentado que aquello “ya sucedió”, y el Universo recoge tu instrucción… ¡y te obedece!
¿Que nadie agradece nunca por algo “que no pasó? Dalo por hecho y no dejes que tu mente se inmiscuya, diciéndote que es difícil que eso se te otorgue a ti!!! Hay otras Manos, más inmensas que las tuyas. Y ellas siempre le responden a quien agradece así.
No te olvides que las cosas nunca son lo que parecen: Hay un diseño amoroso detrás de la realidad y cada vez que tú, de corazón agradeces, magnetizas eso mismo que agradeces de verdad. Cuando tú lo ves “ya hecho”, cuando lo das por sentado, y agradeces, traspasado por una intensa emoción, el Universo percibe que ha quedado desfasado, y actualiza su programa hacia “La nueva versión”. Por eso:
No pidas: “Dame la calma que anhelo”; di más bien: “Gracias, Dios mío por esta serenidad”.
No digas: “Dame un trabajo que me aparezca del cielo”; di: “Gracias porque me gano mi pan con facilidad”.
No le implores a la Vida que te acerque una pareja; di: “Gracias por este amor que me llena de alegría”.
No ruegues que se disuelva alguna culpa muy vieja; di “Gracias porque se limpia mi pizarra cada día”.
¡Gracias por esta abundancia que sobre mí se derrama! ¡Gracias por gozar de nuevo la más perfecta salud! ¡Gracias por abrir mis ojos a un sublime panorama! ¡Gracias por llenar mi pecho de amorosa gratitud!
¡Siéntelo ya sucediendo!, ¡siéntelo con alma y vida! ¡Siente ese viento de cambio que te abraza y te estremece! ¡Siente la emoción intensa de la plegaria cumplida, porque todo le llega a quien agradece.
Comparto y agradezco!!!💗 🙌 🙏


domingo, 14 de julio de 2019

Agua Solar Azul.

Agua Solar Azul.
Es una herramienta de gran limpieza. Cuanto más tomes, más borra los recuerdos y memorias negativas del niño interior y de la mente.
Para hacerlo, necesitas un vaso o una botella de vidrio azul transparente. Puede ser cualquier tonalidad de azul.
La pones en el sol por una hora, o bajo una lámpara incandescente. Si estás usando un vaso, puedes cubrir la parte superior con un papel o una tapa de plástico (nada de metal), pero hay que asegurarse que no toque el agua. Esto es para que no ingresen los insectos y otras cosas que se sienten atraídos por esta agua pura.
Una vez que ha estado en el sol por una hora, se puede beber, lavar con ella, cocinar, usar en la ducha, o ponerla en la nevera para después.
Una gota de esta agua azul solar va a purificar cualquier recipiente al que se agrega también.
La Paz Del “Yo”
La Paz esté contigo, Toda mi Paz,
La Paz que es YO, la Paz que es el “YO SOY”,
La Paz por siempre y para siempre, ahora, y para la eternidad.
Mi Paz te doy a ti, Mi Paz te dejo a ti,
No la Paz del mundo, solo MI PAZ,
La Paz del YO.
Si eres creyente, esta oración se puede usar con el agua solar azul (o agua solarizada):
“Divino Creador, humildemente, pido perdón por todos nuestros errores, resentimientos, culpas, odios, dolores o traumas, ofensas, bloqueos, que hemos creado y acumulado desde el principio de los tiempos hasta el presente, por favor perdónanos.
Permite que esta agua limpie, purifique al que ofende y al ofendido de todo lazo espiritual, mental, material, financiero y kármico.
Borra de nuestro banco de memorias el dolor y los bloqueos que nos mantienen estancados.
Desata, abre, libera, y suelta estas memorias no deseadas.
Transmuta estas energías en pura Luz.
Permite al orden Divino de la Luz, el Amor, la Paz, el Equilibrio, Entendimiento, Alegría, Sabiduría y Abundancia, que se manifiesten a través del poder Divino del Divino Padre, Creador de toda la Vida, Madre, Hijo en Uno, en quién descansamos y somos.
AHORA, POR SIEMPRE Y PARA SIEMPRE. AMEN.”

LOS TRES TIPOS DE ORGASMOS DE LA MUJER



LOS TRES TIPOS DE ORGASMOS DE LA MUJER
Sabias qué?
La mujer puede tener hasta 3 tipos de orgasmos: El CLITORIANO, el orgasmo VAGINAL y el orgasmo Valle.
Este último tipo de orgasmø es raro en la mayoría de las mujeres, pues tienen que tener a su lado un maestro de alcoba que sea una hoguera, no un cerillo.
La mujer es como el agua, primero necesita calentarse para luego evaporarse en la experiencia del orgasmø.
Durante el orgasmø Valle, la mujer queda en un valle orgásmicø, y a través de una técnica de respiración hace subir todo ese calor y magia al cerebro para regenerarlo. Cuando la sexualidad se práctica con consciencia, sana.
El hombre debe ser capaz de hacer de la caricia una maravilla, de los besos una dilatación de placeres, y de la penetración una estocada justa para presionar en los lugares más exóticos y placenteros de la mujer.
Hay diferentes tipos de penetraciones, pues el universo de la vagina de una mujer tiene diferentes puntos, no sólo el punto G.
Hay otro punto a desarrollar mientras se hace el amor, se llama punto Divino, y es su oído. Si logras que el oído de una mujer se abra y escuche poesía mientras tu la haces sentir placer, en ese momento se produce una nueva forma de amar.
Entonces comienzas a hacer alquimia, no química, comienzas a hacer el amor, ya no más sexø.
Entonces eres un nexo entre lo que ella desea y quiere.
Entonces su sonrisa será más sincera, y su amor más real.
– Texto tomado de la red.

SI NO QUIERE VER, NO LE ENCIENDAS LA LUZ...

SI NO QUIERE VER, NO LE ENCIENDAS LA LUZ...
Cuántas veces hemos querido que los que amamos "vean" lo mismo que nosotros estamos viendo...
Debemos aprender y entender que para Amar hay que dejar de "querer".
“Si no quiere ver,
no le enciendas la luz,
dañarás sus ojos.
Si no quiere escuchar,
no levantes la voz,
lastimarás su conciencia.
Si no quiere caminar,
no proporciones apoyo,
sangrarán sus pasos.
Su despertar no es tuyo,
es exclusivamente suyo.
Si en algún momento hiciste
de su dolor tu dolor, suelta,
no te pertenece.
Sé amorosamente egoísta,
silenciosamente paciente,
amigablemente distante.
No te pierdas en ello.
Re-encuéntrate y alégrate,
porque tú sigues siendo tú.”
— con Ana Maria Gil

Afrontar la pérdida de salud de nuestros padres, y también su muerte, es algo complejo”


¿Cómo podemos construir una sociedad cuidadora si, en ocasiones, a los niños, con el ánimo de sobreprotegerlos, los dejamos apartados ante el proceso de enfermedad?

Los cuidados nos atraviesan a todos en algún momento de la vida como cuidadores y como receptores de cuidados. Y esto, que es tan evidente, parece no serlo tanto a ojos de una sociedad basada en una economía que desde hace siglos no contempla el valor del cuidado; no al menos si no es el producido por el mercado. Ahora, después de décadas sin que se reconozca el trabajo del cuidador empezamos a abrir los ojos a lo obvio. Lo vimos en 2018 cuando la Organización Internacional del Trabajo publicaba el informe El trabajo de cuidados y los trabajadores del cuidado para un futuro con trabajo decente. Con él incorporaban los cuidados a su hoja de ruta, y lo hacían a través de un análisis detallado del trabajo de cuidados –tanto remunerado como no remunerado– con el que reivindicaban políticas que contemplen la labor de cuidar como una ocupación. Sobre la figura del cuidador han escrito la periodista Gemma Bruna y el especialista en Enfermería geriátrica y gerontológica Josep París en Cuídate. Quince vivencias personales de cuidadores (Plataforma Editorial), un libro en el que recogen las voces de cuidadores anónimos que deben enfrentarse a un rol inesperado que les obliga a reorganizar sus vidas, pero también a asumir la pérdida de salud de sus seres queridos. Y lo hacen sin demasiado –o ningún– apoyo social e institucional, asumiendo un enorme desgaste físico y emocional.
Pregunta. “A nuestros padres: Carmen, Fede, Cristina y Carles, por educarnos en el valor de cuidar, escuchar y captar la esencia de los pequeños detalles”. Dice mucho su dedicatoria de lo que vamos a encontrar en el libro… ¿Sabemos cuidar?
Respuesta. Como personas sabemos cuidar de nuestros seres queridos, claro que sí. Lo que ocurre es que, en la mayoría de las ocasiones, si se trata de nuestros padres, la cosa se complica. Afrontar la pérdida de salud de nuestros padres, y también su muerte, es algo complejo, ya que se mezclan un conjunto de sentimientos como son la pena, el dolor, el miedo o la incertidumbre para los que no estamos preparados.
P. Le preguntaba lo anterior porque no sé si este mundo rápido –y egoísta– que hemos creado deja espacio para los cuidados; más aún no viviendo en una sociedad “cuidadora”.
R. Es cierto que vivimos en una sociedad que no es principalmente cuidadora, y en muchas ocasiones las instituciones públicas tampoco lo son, pero a nivel individual y como grupo (vecinos, amigos, familiares) sí somos cuidadores. A veces lo somos porque no queda más remedio, pero es cierto que ante una necesidad de salud de un familiar, dejamos lo que sea para cuidarlo.
Vivimos en una sociedad en la que todo va muy rápido, y en la que hay poco espacio para la reflexión y para manifestar nuestros sentimientos. En el libro hemos querido precisamente parar para reflexionar.
P. Las 15 historias que han recopilado en el libro tienen un nexo en común: todos los protagonistas se encontraron con que de un día para otro debían afrontar el papel de cuidador sin haberlo planificado y, la mayoría, sin la formación necesaria para ello. ¿Qué necesita un cuidador para poder cuidar?
R. Necesita tiempo. Tiempo para organizarse y para reorganizarse. Cuando te encuentras con que de repente te has de convertir en cuidador, tienes que reorganizar de golpe tu vida: combinar los horarios con los del trabajo, buscar información sobre el proceso de enfermedad, buscar recursos que puedan existir en la zona donde vives y debes empezar a plantearte —en ocasiones sin pensarlo mucho— cómo serán las próximas semanas o meses.
P. Dice una de las cuidadoras que han entrevistado que la responsabilidad de los cuidados que ofrece a su madre con alzhéimer no la vive como una carga, pero sí con una pena muy grande. ¿Cómo afrontar el duelo de ver a esa persona, quizás vital y con mucha personalidad, que ya no puede valerse por sí misma?
R. Ese es un proceso muy duro, y te lo digo por propia experiencia. Ver que tu madre —que te ha acompañado a lo largo de los buenos y no tan buenos momentos de tu vida— deja de ser ella, que pierde su personalidad, es un proceso durísimo. Debes hacer frente a un crisol de sentimientos en muchas ocasiones encontrados, y debes empezar el proceso de duelo por la aceptación de la pérdida de la salud de tu madre. Es un proceso largo y complejo, y en el caso de los enfermos de alzhéimer hay una doble pérdida porque también has de pensar en la pérdida cuando fallezca.
P. Cuidar supone un desgaste físico y emocional e insisten en la necesidad del autocuidado. ¿Qué puede incorporar el cuidador a su día a día que puede ayudarle a alcanzar ese cuidado de sí mismo?
R. Pequeñas acciones, muy básicas en ocasiones, pero que seguro le ayudarán en su día a día. Aspectos como alimentarse adecuadamente, encontrar unos minutos para andar, buscar información sobre la enfermedad de la persona a la que cuida, mantener la vida social, no ocultar los sentimientos y, sobre todo, no olvidarse de uno mismo. La persona cuidadora debe cuidarse para poder afrontar de la mejor manera posible toda la carga que está llevando.
P. ¿Por qué es importante hacer visibles las experiencias de los cuidadores?
R. Para ponerlos en valor. No se deben quedar entre las cuatro paredes de un domicilio o de una residencia. En nuestro entorno seguro que compartimos espacio con otras personas que están cuidando a un ser querido. Conocer esa circunstancia nos puede ayudar a entender por lo que está pasando, y también entender así algunas de sus reacciones.
P. Los cuidados son invisibles en nuestra sociedad, pero esta se sostiene gracias precisamente a los cuidados. ¿Necesitamos más medidas que sostengan a cuidadores y cuidados?
R. ¡Y tanto! Deberían ser una prioridad en cualquier país. Recibir una adecuada atención humana y de calidad no ha de ser un privilegio de unos pocos. Los cuidados que una sociedad ofrece a sus ciudadanos más frágiles son un indicativo de su grado de civilización y de humanidad.
P. ¿Cuáles serían en su opinión esas medidas?
R. Por parte de las instituciones se tendría que dar mucho más soporte a los cuidadores para que puedan seguir cuidando si así lo desean. Tener que dejar de trabajar, como sucede en muchas ocasiones, para poder cuidar a un ser querido es muy injusto y no todo el mundo se lo puede permitir, y compatibilizarlo es muy duro y muy cansado. En España todavía sigue sin desplegarse de manera adecuada la denominada Ley de dependencia. Falta financiación y en algunas ocasiones las ayudas llegan cuando la persona ya ha fallecido.
Vivimos en un sistema de salud donde lo prioritario es curar las enfermedades y el cuidado tiene todavía poco protagonismo y reconocimiento. Y de esto, desgraciadamente, las enfermeras, que somos las profesionales del cuidado, sabemos mucho. Otro aspecto muy importante a mejorar es la coordinación entre los ámbitos hospitalarios y de atención primaria. En muchas ocasiones los cuidadores han de iniciar un farragoso camino coordinando visitas y recopilando los infinitos documentos que se requieren para solicitar una ayuda, y eso les impide centrarse desde el principio en el cuidado.
El valor del cuidado se enseña también desde casa, con los más pequeños. ¿Cómo podemos construir una sociedad cuidadora si, en ocasiones, a los niños, con el ánimo de sobreprotegerlos, los dejamos apartados ante el proceso de enfermedad o el dolor que supone la pérdida de sus abuelos?