jueves, 3 de junio de 2021
LA GRAN TRANSFORMACION DEL CARBONO AL SILICIO:
DUEñO DE TÚ DESTINO
miércoles, 2 de junio de 2021
CHAMANISMO Y LA IMPORTANCIA DE LOS CASCABELES
Bangul es el término que hace referencia a un sonajero hecho de latón o cobre, utilizado como un medio chamánico para realizar sus trabajos espirituales.
El origen de los sonajeros chamánicos se remonta a la Edad de Bronce en la península coreana, tal como se refleja en los hallazgos realizados hasta el momento por los antropólogos, incluyendo unas antiguas reliquias de un sonajero con ocho brazos, llamado paljuryeong; el sonajero pegado al palo, yuangnyeong, el sonajero de doble punta, ssangduryeong; y el sonajero de doble punta en forma de anillo, hwansangssangduryeong, y se asume que todos estos sonajeros servían como medios para los trabajos chamánicos. Los citados sonajeros se denominan muryeong, que tienen una forma de campana de madera que se utiliza, actualmente, en los rituales budistas llamada moktak. Existen dos tipos de bangul: uno tiene una pequeña campanilla que le hace sonar, y otro está compuesto por varios cascabeles que tintinean para crear el sonido.
Algunos chamanes inician su carrera después de haber recogido o adquirido un sonajero en su sueño. En un ritual la iniciación chamánica llamado naerimgut, el chamán mayor que sirve como padre espiritual pone a prueba al chamán iniciado para confirmar su cualificación haciéndole encontrar un sonajero y un abanico ocultos. El bangul sirve también como un símbolo del estatus y el papel de la profesión chamánica.
Se dice que a los dioses les encanta el sonido metálico al mismo tiempo, lo temen, por lo tanto los sonajeros chamánicos lo utilizan como para llamar o alejar a los espíritus. Los bangul son necesarios para la mayoría de los trabajos chamánicos realizados por un chamán mayor que facilitara el contacto profundo con uno o más espíritus de ayuda al invitarlos a esta realidad; estar en el trance; demostrar los poderes sobrenaturales de los espíritus; y acompañar a los espíritus de los muertos en su viaje a la otra realidad.
En otras palabras los sonajeros son un instrumento fundamental para los chamanes que trabajan en unión con los espíritus de ayuda. En el ámbito del chamanismo coreano, existen varios tipos diferentes de los sonajeros utilizados en los trabajos o sesiones de la adivinación: gunungbangul, chilseongbangul, daesinbangul y sangsoebangul.
El gunungbangul es un sonajero largo que está pegado a un palo que se utiliza en el segmento del dios de la guerra llamado gununggeori como parte de los trabajos chamánicos realizados en la provincia de Hwanghae-do. El sonajero de las siete estrellas llamado chilseongbangul está compuesto por siete cascabeles, cada uno tiene un carácter chino grabado 壽 (longevidad) o 福 (fortuna). El sonido de este sonajero tiene por objeto brindar por la longevidad y la buena fortuna a los humanos. Por otro lado, el daesinbangul comprende un montón de las doce campanillas, utilizado en gran medida en los trabajos o sesiones de adivinación.
Por: Cultura Tradicional de Corea
KHOMUS: Instrumento ancestral y llave universal
KHOMUS: Instrumento ancestral y llave universal
“El khomus es uno de los más antiguos compañeros de la humanidad. Los científicos sitúan su origen en el Sur de Asia durante la Edad de Piedra; mientras que en Europa ―de acuerdo con el científico americano y experto en khomus F. Kreyn― hay registros de su existencia hace alrededor de cinco mil años. Este instrumento existe en más de 89 países y es usado por más de 200 grupos étnicos del mundo; además ha sido elaborado con más de 162 variedades distintas de metal.”.
El khomus es un instrumento muy antiguo; su origen es difícil de precisar ya que diversas culturas usan mecanismos similares. Los primeros khomus fueron hechos de madera y fibras vegetales o animales, como pelos de bigote de reno o crin de caballo. También se usaron cañas y cuerdas. En buena parte de Siberia, desde hace siglos, el instrumento consta de un arco metálico con una lengüeta de acero en el centro. Al llevar el instrumento a los labios y mover la lengüeta con el dedo, se produce un sonido profundo desde la caja de resonancia, que en este caso es el propio cuerpo humano. La forma del instrumento varía según factores diversos, como el tamaño, el maestro que lo hace y la región particular, aunque comúnmente tiene una figura similar a la de la letra griega φ.
Resulta fascinante ver cómo un instrumento tan pequeño es usado por distintos grupos étnicos alrededor del mundo. En América Latina, una versión del khomus es utilizada por los mapuches de Chile o los Wayuu de la Guajira colombiana, donde se le conoce popularmente con el nombre de “trompe”. Dada su antigüedad (la cual los científicos remontan a la Edad de Piedra), el instrumento está asociado a las prácticas chamánicas, espirituales, de los pueblos ancestrales.
Ayarkhaan, una de las agrupaciones más importantes de Yakutia, interpreta una composición sobre los Herreros.
Para los grupos étnicos de ascendencia nómada de la actual Siberia el khomus es un elemento central de las historias de origen. En Yakutia, donde el invierno fácilmente puede llegar a los cincuenta grados bajo cero, el khomus tiene el estatus de instrumento nacional, puesto que esta tribu ha logrado preservar el antiguo arte de la herrería manteniendo algunos de los linajes ancestrales de fabricantes de khomus. Al herrero ―no sólo en Yakutia sino a lo largo y ancho de Asia Central― se le atribuían grandes poderes espirituales que podían equipararlo al chamán; es más, son los llamados chamanes herreros quienes aún elaboran los khomus y demás elementos ceremoniales en regiones como Buriatia. El arte de la herrería está asociado a la fuerza creadora del Cielo, el gran Tengri, y existen famosas familias de herreros que en Yakutia han ido pasando el arte de la elaboración del khomus de generación en generación.
El Museo y Centro de los Khomus de los Pueblos del mundo, fundado en 1990 en Yakutia, es un centro cultural único en el planeta: en su exposición permanente cuenta con más de mil quinientos arpas de boca de 45 países diferentes, mientras que el fondo de conservación del museo tiene más de 8.000.
Fuente: Íkaro Valderrama
martes, 1 de junio de 2021
DESPIERTA !!!!!!!!


